Hace poco grabamos un vídeo sobre el trabajo del CEO en el que decíamos algo que repetimos mucho en las visitas que hacemos a empresas de Valencia: tener una copia de seguridad no es lo mismo que estar protegido. Y es una distinción que muchos directores de empresa no descubren hasta que ya es demasiado tarde.
Si eres de los que da por hecho que «esto ya está solucionado porque tenemos backup», este artículo te interesa. Vamos a explicarte, sin tecnicismos, por qué ese backup necesita algo más para ser una protección real.
Por qué no basta con tener copias de seguridad
Una copia de seguridad que nunca se ha probado no es una garantía, es una suposición. Puede estar configurada, ejecutándose todas las noches, ocupando espacio en un disco o en la nube… y aun así no servir de nada el día que la necesites de verdad.
Pasa más de lo que parece: discos que fallan, copias incompletas, archivos corruptos que nadie detecta porque nadie los ha vuelto a abrir. El backup «existe», pero cuando se necesita recuperar la información, algo no funciona. Y ese es exactamente el peor momento para descubrirlo.
Qué es exactamente un simulacro de recuperación
Un simulacro de recuperación consiste en coger una copia de seguridad real y probar a restaurarla, como si de verdad hubiera pasado algo: un ciberataque, un disco duro dañado, un error humano que borra una carpeta entera. No se trata de comprobar que el proceso de copia se ha ejecutado, sino de comprobar que, si hiciera falta, la información volvería a estar disponible.
Es la misma lógica que un simulacro de incendios: nadie espera a que haya fuego de verdad para comprobar si la puerta de emergencia se abre.
Los datos que deberían preocupar a cualquier director de empresa
Según un estudio reciente de Object First y Veeam (2026), solo el 27% de las empresas logra recuperar entre el 91% y el 100% de sus datos después de sufrir un ataque de ransomware. Un 25% recupera menos de la mitad. Y más de la mitad de las empresas tarda más de una semana en recuperar su información por completo.
Traducido a la realidad de una pyme: no es solo perder datos, es tener la empresa parada varios días, con el equipo sin poder trabajar y, en muchos casos, con clientes esperando explicaciones. Ese coste rara vez aparece en la conversación sobre ciberseguridad, pero es el que más duele.
Cómo hacer un simulacro de recuperación, paso a paso
No hace falta un departamento de sistemas para hacerlo. La lógica es sencilla:
- Elige una copia al azar. No la más reciente ni la más «cómoda»: una cualquiera, igual que pasaría en una emergencia real.
- Restáurala en un entorno de prueba, nunca sobre el sistema en producción. El objetivo es comprobar, no arriesgar lo que ya funciona.
- Comprueba que los datos están completos y son correctos. Abre los archivos, revisa que no falta nada importante.
- Mide cuánto ha tardado todo el proceso. Ese tiempo es el que tu empresa estaría parada si lo necesitaras de verdad.

Cada cuánto hay que hacerlo
Como referencia general, un simulacro de recuperación debería hacerse al menos una vez al año, y siempre que cambie algo importante en los sistemas de la empresa (un cambio de proveedor de copias, una migración a la nube, la incorporación de nuevos servidores). Empresas con mayor dependencia de sus datos, o sujetas a más regulación, pueden necesitar hacerlo con más frecuencia.
Lo importante no es la frecuencia exacta, sino dejar de dar la protección por supuesta.
Cómo lo revisamos desde Vnet
En Vnet trabajamos con empresas de Valencia a las que ayudamos a comprobar, no solo a configurar, sus copias de seguridad. En la auditoría informática gratuita revisamos el estado real de tus copias, hacemos una prueba de recuperación y te explicamos, en un lenguaje que se entienda, qué funciona, qué hay que vigilar y qué es urgente resolver.
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